domingo, 20 de mayo de 2012

Caminante


Algo realmente interesante y que sucede continuamente en la vida cotidiana es que un individuo se encuentre dentro de una masa, esta le proporciona un sentimiento de poder que le permite perder esa responsabilidad que frena a los individuos aislados, por ejemplo, en una marcha las personas en ocasiones hacen cosas que sí estuvieran en el mismo lugar pero solos no harían, ese es el “poder” que les brinda la masa. Por otra parte en la multitud, todo sentimiento y todo acto son contagiosos, y en grado tan alto que el individuo sacrifica muy fácilmente su interés personal al interés colectivo.

Otra parte importante que brinda las masas al individuo es la sugestionabilidad, el individuo inmerso en la masa no tiene control de sus actos ya que pierde su personalidad consciente, es decir, la masa le atribuye propiedades muy opuestas a veces a las del propio individuo. Los principales rasgos del individuo integrante de la masa son: la desaparición de la personalidad consciente, de los sentimientos e ideas en el mismo sentido por sugestión y contagio, y la tendencia a transforma inmediatamente en actos las ideas sugeridas.

¿Será que por el mero hecho de pertenecer a una masa organizada el individuo desciende varios escalones en la escala de la civilización y se convierte en un bárbaro o un salvaje? 

No hay comentarios:

Publicar un comentario